Es una tragedia cuando las compañías mineras se proponen dedicar esfuerzos adicionales a impulsar a una comunidad anfitriona, pero todo se viene abajo. Y esto es algo que lamentablemente ocurre con bastante frecuencia.
Además, ocurre a pesar del interés genuino de la dirección ejecutiva por beneficiar a esas comunidades. Este es exactamente el resultado que siempre estoy muy consciente de evitar cuando inicio un proyecto nuevo: son proyectos muy exigentes en este sentido.
Recuerdo que incluso el Banco Mundial, que tiene vasta experiencia apoyando proyectos de desarrollo alrededor del mundo, ha observado que entre el 24% y el 30% de sus iniciativas no alcanza sus objetivos. Esto según el grupo de evaluación independiente del Banco.
Lanzamiento en Chihuahua actualmente
Estoy participando en el lanzamiento de un nuevo proyecto piloto a realizarse en dos comunidades relativamente distantes entre sí que son anfitrionas de una mina en Chihuahua, al norte de México. A largo plazo, el propósito es proporcionar a sus habitantes agua limpia, energía, seguridad alimentaria, oportunidades para mejorar su economía y sus comunicaciones.
Mientras terminamos de diseñar este proyecto, pienso en las personas increíbles con las que conversé recientemente al visitar estas comunidades. Por ejemplo, pienso en el niño que su maestra describió como un genio de las matemáticas. Y en su mamá, una joven trabajadora y emprendedora que se abre camino en circunstancias difíciles. Me conmueve su optimismo, pese a las adversidades que enfrentan. Ambos tienen talento y sueños. Pero no tienen acceso a las oportunidades económicas que el resto de nosotros damos por sentadas.
Espero que este proyecto en el que estoy trabajando contribuya a cambiar esto.
Planificar para el éxito
La pregunta clave es cuál es la mejor manera de utilizar el financiamiento de la compañía minera para ayudar a personas como estos dos líderes potenciales y que puedan disfrutar de una vida mejor, una en la que tengan más oportunidades.
Antes de realizar cualquier trabajo es indispensable acordar en conjunto con la comunidad sus necesidades y prioridades, y esto lo hacemos en tres etapas. En primer lugar, queremos lograr que abran sus mentes y corazones y reconozcan los beneficios que puede traer el proyecto a sus vidas. Después viene la etapa educativa; en este caso: cómo los paneles solares favorecerán su bienestar, o cómo el agua purificada mejorará su salud...y cómo se utilizan.
Finalmente, viene la etapa de la retroalimentación. ¿Qué opina la comunidad de estas ideas? ¿Se imaginan incorporando estas tecnologías a su cotidianeidad? Esta última etapa es muy importante, ya que no es inusual que una compañía minera instale paneles solares y que nunca se usen. Tal vez tenga que ver con falta de mantenimiento o con el hecho de que en realidad nunca fueron aceptados como parte de la “infraestructura” de la comunidad.
Acceso a agua limpia
Uno de los problemas en estas dos comunidades es la falta de acceso a agua potable de forma continua. En una de ellas, las personas tienen que subir una montaña para juntar agua y después llevarla hasta sus casas, lo cual es un trabajo arduo (¡el agua pesa!), y además requiere bastante tiempo.
La idea es incorporar en las comunidades un sistema para recolectar agua de lluvia y luego purificarla con un filtro a base de plata. Más adelante se podría incorporar también un generador atmosférico de agua, que brinde acceso continuo a agua limpia, lo cual sería una gran ventaja.
La maravilla de la electricidad
La electricidd es otro gran desencadenante de la innovación. De ahí la intención de introducir paneles solares y baterías, en una primera etapa en las escuelas. Esto mejorará la iluminación en las aulas, e igual de importante, permitirá que los estudiantes utilicen computadoras.
También significará que las escuelas pueden ser utilizadas para actividades sociales en las tardes. Vinculado a esto, está el anhelo de conectar a estas escuelas a Internet. Pienso en el talentoso niño que conocí brevemente. Podría ser un científico o ingeniero en potencia. Pero si no aprende a usar una computadora, Internet y la IA no podrá desarrollar una carrera en esas áreas. Eso sería una pérdida lamentable para él, así como para su familia y el mundo.
Además, pensando en otros niños como él, queremos que cada escuela tenga un laboratorio donde los estudiantes puedan aprender sobre ciencia, y descubrir por ejemplo cómo funcionan tecnologías como la de la energía solar, o sobre las bacterias, y por supuesto acerca de las propiedades de los metales.
El personal docente de estas escuelas también tiene un papel crucial en promover un mayor entendimiento y uso de estas tecnologías entre los padres y las madres de familia. Al enseñarles a los niños acerca de ellas, contribuyen a generar un círculo virtuoso que favorece su adopción en las casas, gracias a lo que sus hijos les cuentan.
La vida después de la mina
Luego está la dimensión económica. En la conversación con un grupo de mamás emprendedoras salió la intención de tener un invernadero que les permita ampliar su producción de vegetales. Así, podrían contar con un excedente que después pueden vender en una comunidad cercana y obtener ingresos adicionales.
Este es el tipo de cosas que no solo brindan oportunidades económicas, sino que además refuerzan la seguridad alimentaria de las comunidades. Pequeñas empresas como esta son las que podrían sobrevivir mucho tiempo después de que la mina cierre sus operaciones. Además, demuestra la ventaja de escuchar a la comunidad, ya que con los recursos adecuados pueden perfectamente resolver muchas de sus necesidades por su cuenta.
Seguiré informando
Este proyecto está en su etapa inicial. Tengo la intención de compartir novedades acerca de cómo avanza su implementación, cada seis u ocho semanas y durante unos 18 meses, que es lo que estamos previendo que dure el piloto. Les contaré cómo está impactando positivamente la vida de las personas en estas dos comunidades, incluidas la mamá emprendedora y su talentoso hijo. Si quieren darle continuidad a esta historia (que esperamos tenga un final feliz), revisen periódicamente la sección “Novedades del proyecto”, arriba junto al título.